Xabi
Despues de unos dias de re-adaptación a la realidad y al espacio, ya estoy en condiciones de hacer un análisis de lo que fué mi paso por el Festival do Norte.

En lo personal, disfruté de buena compañía, amigos y desconocidos que podrían pasar a ser amigos. Aunque mis silencios y mi empeño en cerrarme en mi mismo me impidieran llegar a conectar con la gente que me rodeó durante dos días, no se separó de mi la sonrisa. Soy lo que soy, aunque me pese, más de lo que creeis. No se si la gente disfruta de mi compañía, pero yo disfruto de la vuestra, aunque no lo demuestre demasiado.

En lo meramente musico-festivo, podemos separar la experiencia en 2 partes bien diferenciadas, llamadas "viernes" y "sábado". El viernes, carpa pequeña: Manos de Topo ( a los que adoro, por mucho que empalague la voz de Miguel Angel) y una Russian Red a la que tenía ganas de ver, y confirmar si el amor a primera escucha puede existir; hoy puedo decir que la quiero xD. En el escenario grande, lo único rescatable del viernes fueron Love of Lesbian, que a pesar del mal sonido, supieron hacer saltar a sus fieles. Los pobres herman Dune poco pudieron hacer, aunque para quien supo apreciarlos, estuvieron bastante bien.

El sabado vino lo gordo. Havalina puso la nota rock, con ese sonido "madrileño", a medio tiempo entre el blues, el rock y el pop español en la línea de los Planetas. Unos Standstill brutales, con un Enriq Montefusco a la voz que tiene una potencia y un carisma inusitado, de los que hay pocos en España y me atrevo a decir que en el mundo. Los Rumble Strips pusieron la fiesta, Cuchillo la nota friki y psicodélica y Vetusta demostraron que tienen un buen directo, pero que ya son oficialmente la parte de atrás de las carpetas de las quinceañeras. El Canto del Loco siguen siendo la parte de delante. Mencion aparte merece el señor Rober bodegas, que aunque mis rodillas me llevaron a dormir, lo que me contaron es que sus clásicos bizarros hicieron bailar a una carpa llena.

Anécdotas personales y de grupo de amigos aparte (viva la croqueta y las tortillas voladoras! xDDD), saca buena nota el festival. Volveremos.
1 Response
  1. P. Says:

    Lo cierto es que como la música hay pocas cosas, si acaso la lectura. Ahora mismo me encuentro en un punto extraño, y creo que sin estas dos cosas hoy no podría vivir.

    Esta tarde la pasé leyendo, en la universidad, era un día de conferencias y cosas así, pero Bukowski me apetecía más.


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