Xabi
Dicen que vivir en el pasado es no querer afrontar el presente. Yo prefiero decir que el pasado te ayuda a sobrevivir en el presente porque te enriquece, te hace fuerte ver en qué fallaste o en qué mejoraste, y te dibuja una sonrisa cuando ves que tu vida no ha sido tan mala como crees.

Hoy es de esas noches en las que la soledad se atrinchera en tu habitación para hacerte compañía y te hace cosquillas para hacerte reir. Una de esas noches en las que tu lista de reproducción de música cambia un poquito y retomas aquellas canciones ante las que un día dijiste "basta", pero semanas antes eran imprescindibles.

Echar la vista atrás y recordar los buenos momentos con los amigos, los amores intensos de una semana, el humo en la habitación y el aire colándose por la ventana poniendote la piel de gallina por el frío mientras sonaba el estribillo de la canción que era sinónimo de "amigo" mientras soltabas una sonrisa cómplice a tu amigo,sentado en el sofá de enfrente, sabiendo lo que le querías decir sin abrir la boca, es bueno, es muy bueno. Y saber que 6 años después puede sonar la misma canción en cualquier sitio y la mirada cómplice se repite,y las conversaciones mudas son exactamente igual, es saber que tu vida tiene sentido, pase lo que pase.

El que quiera entender, que entienda, yo se quién soy, cómo soy y lo que siento, lo demás no importa.

A night to remember...

Necesidad vizca que mira de frente cuando hace falta,
y muere por tí,
abrazos a la luz de un fluorescente que delatan,
las ganas de vivir.

Amigo, pasan los años, y tu estancado en el tiempo,
abre los brazos,
amigo, pasan los años, y tú a mi lado,
mirame a los ojos,
sólo quiero darte las gracias.

A pesar de todo, vendrás cuando grite,
y vendrás cuando no lo haga,
sin pedir a cambio nada,
amigo, y tú a mi lado.


Xabi
Día de lluvia de verano, de esa que deja un regusto sofocante de humedad intrínseca que no llega a salir, pero se pega a las paredes como los vapores de una fritanga. Hay días en los que eres borde hasta con las voces de tu cabeza, y en vez de escucharlas, las obligas a callarse o a decirte lo que quieres escuchar, a fin de cuentas están dentro de tí, y sin tí, no tienen sentido, aunque contigo, tienen menos aún. Es raro ver pasar las horas apoyado en el alfeizar de la ventana.



Parece como si nada se quisiese mover excepto las agujas del reloj, y la salida y la puesta del sol son sólo excusas para rellenar el libro de registros en el que alguien deja constancia de que ha pasado otro día en la Tierra. Tambien se me hace raro ver cómo puedo escribir durante líneas de nada, de la simple falta de acción de un día que es todo lo contrario a una peli de Chuck Norris. Mientras escucho a los grillos que puede que se estén ahogando entre la hierba mojada, me pregunto tantas cosas a las que nunca encontraré respuesta, que la única pregunta que de verdad debería hacerme es porqué me hago tantas preguntas, y una vez escapado de este bucle sin sentido me siento, apago la luz, tomo aire y me digo "mañana será otro día"

Xabi
Y llegó el verano...

Calor, el aire parece pesar el triple sobre nuestras cabezas y los pies se nos pegan al asfalto, haciendo de la gravedad una broma. Como hojas secas escupidas por una ráfaga de viento, las hormiguitas que poblamos este mundo nos desperdigamos.. a unos les toca estudiar lo que no estudiaron el resto del año, otros trabajar para pagarse lo que papá y mamá no pueden, y el resto, afortunados ellos, empiezan su aventura de festivales, alcol, playa, viajes, amores que se acaban cuando las nubes cubren el sol...

A mi me toca quedarme en Lugo, muertecillo de asco, currando, pero con una sonrisa en la boca...sí, señor@s, con una sonrisa que nada ni nadie me va a quitar. Despues de años de vagancia y gilipollez (también llamada "búsqueda espiritual de mi "yo" interior"), por fin tengo objetivos, cosas claras, ocupaciones...dejaremos las ganas de llenar la bañera e invitar a la fiesta al Sr secador de pelo y la Sra tostadora para otro día.

Hoy me apetece vivir. Con sus cosas buenas y sus mierdas, con mi mal llamado autismo y mis meteduras de pata provocadas en gran medida al alcol, o a la excusa del alcol, que siempre es recurrente.

Disfruten sus veranos, y cuando estén en la arena tumbados, con un litro de kalimotxo y abrazados a sus respectiv@s, miren al cielo donde brillará con luz propia la Estrella Bipolar.
Xabi
Estimado Señor

Nunca creí en el poder de las palabras, y los echos nunca me demostraron lo contrario. Puede que la soledad me haya invadido hasta tal punto que ya todo atisbo de relación social me produzca una hurticaria en el alma que no consigo rascar.

Parece ser que usted es el único capaz de abrir las puertas de la ambición, por eso le envío esta misiva. He intentado por todos los medios ponerme en contacto con usted, incluso esperando en el hall de su hotel durante varias horas, pero nadie parecía saber nada.

No perderé la calma, ya que la sangre fría es lo que distingue a un caballero de un animal, sin embargo debo decirle que llegados a este punto y a esta situación, debemos reunirnos para llegar a encontrar una solución a nuestro problema común.

Me han contado que usted ya no es el mismo, que todavía viaja de vez en cuando a las profundidades del ser, que sigue buceando en las aguas de la nostalgia, pero que en su mirada ya no brilla la luz eterna del enamorado correspondido. Dicen que hacerle hablar es dificil, mas cuando nos conocimos, me costaba hacerle callar. No lo entiendo. Intento ponerme en su lugar, señor Olvido, pero no lo consigo. Usted siempre ha sido un hombre fugaz, que una vez se va no vuelve. Teníamos un trato, y lo ha roto. No vuelva a hacerlo, señor Olvido, porque si lo hace, mi labor se dificulta hasta límites demasiado extremos.

Desde que tengo uso de razón, si es que la razón es una virtud y no una espina en la moral, he viajado por los caminos más oscuros y me he bañado en las playas con aguas más cristalinas. Me he movido en ambientes demasiado pretenciosos y he dormido bajo cartones en las calles más frías de alguna ciudad. No intento darle lecciones, señor, porque no soy ni maestro ni sabio, pero espero que recapacite.

Morir no me asusta. Nunca me asustó. Pero quiero seguir viviendo tanto como me sea posible, para seguir alimentandome de mi mismo, y seguir siendo el reflejo y la fuente de vida de tantas almas. Quiero seguir haciendo volar la imaginación del bohemio y taladrando los miedos más escondidos de aquel que usa la racionalidad como respuesta.

No me falle, señor Olvido. Quédese en su sitio, que no es otro que el pasado, y déjeme trabajar a gusto en lo que se, y en lo único que soy bueno.

Esperando que no conteste nunca y no vuelva a aparecer.

Atentamente – El Recuerdo
Xabi
A veces la soledad mata, a veces purifica, pero rara vez pasa desapercibida. El solitario nace, se hace, y muere sólo, aunque esté rodeado de gente. Puede que el estereotipo de solitario esté demasiado desarraigado, y siga teniendo por definición la etiqueta de tipo triste y uraño, pero nada más lejos de la realidad. El solitario moderno disfruta de los silencios, y los llena con su propia locura, pero no escatima en esfuerzos de relacionarse con el resto del mundo.

Cantaba Dylan "Cuantas veces debe un hombre mirar hacia arriba antes de ver el cielo". La respuesta no suele estar en ningún lado excepto dentro de uno mismo, y la soledad es el tren en el que viajan los pensamientos ocultos. A través de los silencios salen los mejores sonidos, a través de la distancia se acercan las palabras en el viento.

La respuesta, amigo mío, está en el viento.
Xabi



"Susurran las mañanas al sol,
bailan los sinsentidos,
críticos de la bondad sumisa,
madre de todo dolor,
peina mis canas la brisa,
arde ante mi tu voz.

Fuegos bajo cero,
sembrados en campos de trigo
dorados de miel y almizcle,
vestidos de grana y oro,
soldados de su enemigo,
en batallas por las tinieblas,
horror de angustia en el cielo.

La sangre bañaba el mar,
y las olas de espuma blanca,
teñian de rojo el barco,
teñian de azul la calma,
eran los ecos tristes, de una batalla ganada,
soldados de su enemigo,
sin balas en la recámara,
en batallas por las tinieblas,
horror y angustia en los dedos."
Xabi
Un hombre que empezaba a saber lo que era ser feliz, pero se asustaba de serlo; un ser humano que descubría los placeres de la interacción con las palabras, cuando antes sólo se sabía expresar con gestos y sonrisas.

Ese hombre renació

Y formateó su cerebro hasta tal punto que olvidó todo: recuerdos, sentimientos, actitudes (incluso aptitudes) y rutinas.

Pero el olvido no es perfecto, y las espinas que se quedan clavadas en el cráneo a veces hacen reaccionar el sistema nervioso y transforma los impulsos en flashes e imágenes que no siempre son agradables.

Pero el hombre reaccionó, y aprendió a sonreir cuando las espinas se le clavan, volteó toda su realidad hasta ponerla patas arriba, y aunque a veces siga llorando por dentro, se seca las lágrimas con una canción o dos, hasta que no quede rastro de dolor.

Hay vida despues de la muerte, pero para estar muerto no hace falta que tu corazón pare de latir, a veces con dejar de sentir es suficiente.