Xabi
Un hombre que empezaba a saber lo que era ser feliz, pero se asustaba de serlo; un ser humano que descubría los placeres de la interacción con las palabras, cuando antes sólo se sabía expresar con gestos y sonrisas.

Ese hombre renació

Y formateó su cerebro hasta tal punto que olvidó todo: recuerdos, sentimientos, actitudes (incluso aptitudes) y rutinas.

Pero el olvido no es perfecto, y las espinas que se quedan clavadas en el cráneo a veces hacen reaccionar el sistema nervioso y transforma los impulsos en flashes e imágenes que no siempre son agradables.

Pero el hombre reaccionó, y aprendió a sonreir cuando las espinas se le clavan, volteó toda su realidad hasta ponerla patas arriba, y aunque a veces siga llorando por dentro, se seca las lágrimas con una canción o dos, hasta que no quede rastro de dolor.

Hay vida despues de la muerte, pero para estar muerto no hace falta que tu corazón pare de latir, a veces con dejar de sentir es suficiente.
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