Dicen que el perdonar es un signo de buena educación, de madurez y respeto. Sin embargo, a veces, aunque seas el ser humano más entrañable del mundo, cuesta perdonar, porque no quieres, no debes, o simplemente te da igual. Como buenos seres racionales, el orgullo, en ocasiones, nos convierte en bestias asentimentales y capaces de hacer daño incluso a quién más queremos.
De los errores se aprende, es una gran verdad universal y un topicazo de los gordos, pero qué se aprende?...casi nunca aprendemos nada y volvemos a caer en ellos como yonkis con dinero y sin vigilancia. No nos engañemos, de los errores, lo único que sacamos en claro es que metimos la pata, y poco más. El proceso de cambio interior es largo y costoso, y no apto para cualquier mente.
Así que ya sabeis. No cometais errores. Sed seres perfectos. Así nunca estareis esperando un perdón que nunca va a llegar, porque no os lo quieren dar, o porque simplemente ya no hay razones para darlo.
De los errores se aprende, es una gran verdad universal y un topicazo de los gordos, pero qué se aprende?...casi nunca aprendemos nada y volvemos a caer en ellos como yonkis con dinero y sin vigilancia. No nos engañemos, de los errores, lo único que sacamos en claro es que metimos la pata, y poco más. El proceso de cambio interior es largo y costoso, y no apto para cualquier mente.
Así que ya sabeis. No cometais errores. Sed seres perfectos. Así nunca estareis esperando un perdón que nunca va a llegar, porque no os lo quieren dar, o porque simplemente ya no hay razones para darlo.

Publicar un comentario